La evaluación temprana de la audición permite la detección temprana de la deficiencia auditiva, la razón por la cual es tan importante esto radica fundamentalmente en que el desarrollo del lenguaje verbal depende directamente de la capacidad que tiene el bebé de escuchar desde que nace.
El niño que no escucha no tiene la capacidad para desarrollar la capacidad de comunicación verbal, lo que lo lleva a generar un retraso en el desarrollo de todas las habilidades para hablar y comunicarse de manera oral.
El desarrollo de la tecnología ha hecho posible que esta evaluación se pueda realizar desde que el niño nace y por ende el tratamiento se pueda hacer a edad temprana.
Todo bebé que nace con alguna deficiencia auditiva debería ser intervenido antes de cumplir los tres primeros meses de vida, de esta manera se puede garantizar un desarrollo del lenguaje acorde a su edad cronológica.